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Segs15 de febrero de 2024
Consejos sexo
Caballeros, el placer femenino no depende del tamaño de vuestro pene ni de la intensidad de vuestras embestidas, sino de vuestra habilidad y vuestra capacidad de adaptación.
En 2023, ya no es un secreto para nadie: ¡la estimulación clitoridiana es la clave del placer femenino!
En este artículo te damos algunos consejos y técnicas para aprender cómo estimular el clítoris, una de las zonas más erógenas del cuerpo femenino…
El clítoris es un órgano eréctil situado en la vulva, en la parte inferior del monte de Venus. Está compuesto de tejidos eréctiles, cuerpos esponjosos y cuerpos cavernosos. Su parte externa tiene un glande (de 3 a 6 mm) recubierto por un capuchón de piel unido a los labios menores. Su parte interna cuenta con dos raíces y dos bulbos vestibulares que rodean la vagina. Aunque solo el glande y el capuchón son visibles, la parte invisible del clítoris le confiere a este un tamaño total de entre 10 y 13 cm aproximadamente.
¿Sabías que el clítoris tiene más de 10 000 terminaciones nerviosas? En comparación, el glande del pene, que también es muy sensible, tiene entre 4000 y 6000. El clítoris es, por tanto, una zona extremadamente erógena cuya única función es… ¡el placer!
Este pequeño capullo es, sin duda, la puerta de entrada al placer femenino. Estimular el clítoris con los dedos o la lengua permite lubricar la vagina de tu pareja y ayudarla a alcanzar el orgasmo. Durante el clímax, la mujer experimenta espasmos intensos, sus músculos se contraen, su pecho se hincha y su ritmo cardíaco se acelera.
Freud, la figura emblemática del psicoanálisis, sostuvo durante mucho tiempo la idea de que existían dos tipos de mujeres:
la mujer clitoridiana, que alcanzaba el orgasmo gracias a la estimulación del clítoris;
la mujer vaginal, que alcanzaba el orgasmo gracias a la estimulación de la vagina.
Sin embargo, hoy sabemos que todas las mujeres son clitoridianas. Esta confusión se debía probablemente al desconocimiento de la anatomía femenina. Como hemos mencionado antes, el bulbo del clítoris rodea la vagina: lo que se llama orgasmo vaginal es en realidad un orgasmo clitoridiano obtenido mediante la estimulación interna del clítoris.
"La estimulación externa del clítoris es muy eficaz. Para dar placer a tu pareja, lo mejor es realizar caricias delicadas sobre el glande del clítoris, pero también alrededor de esa zona (labios menores, entrada de la vagina…). Cuando una mujer está excitada, segrega cyprina, un lubricante intimo que facilita la penetración."
Generalmente, la penetración digital (el hecho de introducir los dedos) viene después de las caricias. Una vez que el sexo esté húmedo e hinchado de excitación, la penetración será mucho más placentera. Este tipo de masturbación permite en particular estimular el punto G, una zona erógena conectada con la parte interna del clítoris.
Empieza insertando un dedo y, si sientes que tu pareja disfruta, ve añadiendo otros poco a poco. Algunas personas llegan a introducir una mano entera dentro de la vagina. Sin embargo, con uno o dos dedos es más que suficiente para hacer llegar al orgasmo a una mujer. Mientras realizas movimientos de vaivén, puedes seguir estimulando el clítoris a nivel del glande (la parte externa): eso intensificará las sensaciones.
Una buena felación puede llevar a una chica al séptimo cielo en pocos golpes de lengua. Esta práctica consiste en lamer, chupar y besar la vulva. Mientras te encargas del clítoris de tu amada con la boca, nada te impide introducir los dedos para aumentar las sensaciones y ayudarla a alcanzar el orgasmo.
El clítoris es un órgano muy sensible, por lo que se recomienda tocarlo de forma gradual y con mucha delicadeza. Sin embargo, cada mujer funciona de manera diferente: no existe ninguna técnica de masturbación infalible.
Algunas prefieren los gestos repetidos, otras los variados. También hay prácticas que seducen más que otras: a ciertas chicas les encanta el cunnilingus, mientras que otras se muestran reticentes a la idea de que les laman el sexo (por un tabú o por una mala experiencia previa).
En lugar de presionarte en tu vida sexual, infórmate sobre las preferencias sexuales de tu pareja y tómate el tiempo de escuchar su cuerpo. Su respiración, sus gemidos y los movimientos de su cadera te indicarán qué es lo que le gusta. Al principio, no dudes en experimentar con distintas caricias, cambiar el ritmo y preguntarle cómo se siente.
Por último, no olvides que también puedes estimular el clítoris durante una relación sexual con penetración.
Durante la masturbación, los gestos bruscos suelen ser desagradables, incluso dolorosos, especialmente al inicio de los preliminares. Evita tocar el clítoris de forma frenética y opta más bien por la suavidad. Cuando el sexo de tu pareja esté bien lubricado, podrás pasar a una estimulación más intensa.
Hacer los preliminares de forma mecánica y descuidada es arriesgarse a aburrir profundamente a tu pareja en la cama. Si no muestra ninguna señal de éxtasis, no tiene sentido seguir haciendo los mismos movimientos con los dedos. ¡Sé juguetón, inventivo y curioso! Diviértete con su placer variando el ritmo y los gestos.
Casi solo en el cine una relación sexual sin preliminares resulta placentera para las mujeres. En la vida real, ¡es otra historia! Estimular el clítoris antes de la penetración (digital, vaginal o anal) es la forma más eficaz de preparar el terreno: hará aumentar la excitación y, sobre todo… ¡el placer!
Sin embargo, si tu pareja no se lubrica mucho, eso no significa que no esté disfrutando: la naturaleza (y en particular los problemas de sequedad vaginal) hace que la lubricación no sea igual para todas. Te recomendamos comprar lubricante para que el encuentro sea más placentero.
El 69 consiste en mantener un contacto bucal simultáneo con la pareja (felación y cunnilingus en el marco de una relación heterosexual). Puede realizarse de 2 maneras diferentes:
• los dos miembros de la pareja están tumbados de lado en sentido contrario;
• uno de los miembros de la pareja está tumbado boca arriba y el otro se coloca sobre él en sentido contrario.
Practicando el 69, también puedes introducir los dedos en la vagina de tu pareja.
En la posición de la cowgirl, el hombre está tumbado boca arriba y su pareja lo monta. El rozamiento de la vulva de ella contra el pubis del hombre permite estimular el clítoris y facilita considerablemente el orgasmo femenino. Además, en esta postura, la mujer controla los movimientos, la profundidad de la penetración y el ritmo.
La mujer está tumbada de lado y el hombre se tumba detrás de ella para penetrarla. La cucharita es una de las posiciones más sensuales del Kamasutra. Tendrás las manos libres y podrás tocar el clítoris de tu pareja mientras hacéis el amor.
La bella durmiente no es más que una variante de la cucharita: la mujer está boca abajo y el hombre se tumba sobre ella. La estimulación del clítoris se produce gracias al rozamiento de la vulva contra el colchón. Además de ser muy excitante, esta posición resulta placentera para ambos.
Existen multitud de técnicas para estimular el clítoris durante los preliminares o en una relación con penetración. ¡El clítoris es un órgano eréctil tan mágico como sutil! Lo importante es escuchar el cuerpo de tu pareja y armarte de paciencia en tu vida sexual…
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