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Segs05 de septiembre de 2024
Guía
¿Lo sabías? La eyaculación es un reflejo complejo compuesto de dos fases: la fase de emisión y la fase de expulsión. La fase de emisión, primera etapa del proceso, consiste en la acumulación del semen a nivel de la próstata y la uretra. A continuación, se produce la fase de expulsión, que corresponde a la liberación del semen por el pene.
La eyaculación múltiple suele considerarse una hazaña inalcanzable en el imaginario colectivo. Sin embargo, es perfectamente posible para un hombre eyacular varias veces seguidas durante una misma relación sexual.
En esta guía, te mostraremos cómo convertirte en un experto de la eyaculación. ¡Confía en ti, entrénate y lo lograrás con toda seguridad!
La eyaculación múltiple, como su nombre indica, se refiere a la capacidad de un hombre para eyacular varias veces durante una misma relación íntima. Aunque esta capacidad varía de un individuo a otro, no es un mito. De hecho, muchos hombres lo han logrado gracias a una práctica regular, entrenamientos adaptados y un mejor conocimiento de su cuerpo. ¿Listo para convertirte en un experto de la eyaculación?
Promesa cumplida: ¡ser un hombre multiorgásmico está al alcance de todos! Todos los hombres, independientemente de la edad, pueden lograrlo, tal como recoge un artículo de Le Figaro. Es importante ser paciente y entrenarse con constancia. Embarcarse en el camino de la eyaculación múltiple requiere una actitud compasiva hacia uno mismo.
Explorar esta nueva práctica requiere no solo sentirse cómodo físicamente, sino también estar preparado mentalmente para salir de la zona de confort. ¡Prepara tu mente y tu cuerpo te seguirá!
Tras la preparación mental, es momento de prestar atención a los músculos del suelo pélvico. Y sí, el fortalecimiento de estos músculos desempeña un papel crucial en la reducción del período refractario tras cada eyaculación, como veremos más adelante en esta guía.
Los ejercicios de Kegel, conocidos principalmente por las mujeres, resultan eficaces para los hombres que desean hacer el amor varias veces. Aquí te explicamos cómo integrarlos en tu rutina diaria:
Cuando estés en el baño, identifica tus músculos pélvicos intentando cortar el flujo de orina de la siguiente manera: adelante/stop, adelante/stop…
Una vez identificado, contrae tus músculos y mantén la contracción durante cinco segundos antes de soltarlos.
Repite este ejercicio de 5 a 10 veces varias veces al día para reforzar progresivamente tus capacidades.
Ten en cuenta que la importancia es doble: los ejercicios de Kegel también favorecen erecciones más firmes e incluso pueden dar lugar a orgasmos más intensos.
Una vez que hayas superado la etapa de la preparación mental y el fortalecimiento de los músculos pélvicos, demos un paso más con un masturbador automático o manual de la marca ONY.
Estos juguetes sexuales ofrecen una oportunidad única de explorar tu cuerpo con total intimidad. Y tendrás mucho más facilidad para hacer el amor varias veces si eliges un masturbador de la marca ONY. Y sí, las funcionalidades de los masturbadores ONY te ayudarán a mantener la erección con mayor facilidad tras la primera eyaculación.
En la búsqueda de la eyaculación múltiple, ¡el uso de un masturbador resulta ser extremadamente eficaz!
Al incorporar este accesorio en tus sesiones de masturbación en solitario, no solo puedes explorar diferentes sensaciones, sino también mejorar tu control sobre la eyaculación.
¿Lo sabías? Los juguetes sexuales ONY imitan la sensación de penetración y permiten así experimentar una estimulación similar a la de las relaciones sexuales.
Este entrenamiento práctico te permitirá conocer mejor tu anatomía y saber qué te proporciona más placer, condición indispensable para convertirte en un hombre multiorgásmico.
Cuando se trata de elegir un masturbador, el mercado ofrece una amplia gama de opciones. Aquí tienes algunos tipos populares:
¿Lo sabías? Los juguetes sexuales ONY imitan la sensación de penetración y permiten así experimentar una estimulación similar a la de las relaciones sexuales.
Pasemos ahora al entrenamiento… Hazte con un masturbador de la marca ONY y sigue la guía:
Empieza a masturbarte con la mano. Luego lubrica tu pene, así como el interior y la entrada de la funda del juguete.
Cuando te sientas listo, introduce tu pene en el interior de la funda del masturbador. Luego, realiza movimientos de vaivén con la mano (excepto en el caso de los masturbadores automáticos, que realizan este gesto mecánicamente). Concéntrate en el ritmo de tu estimulación. Alterna entre movimientos rápidos y lentos para descubrir qué te excita más. Prueba diferentes presiones y ángulos para variar las sensaciones.
El placer ha llegado a su punto álgido. ¡El orgasmo está al alcance de tu mano! Durante la eyaculación, reduce drásticamente la velocidad y contráete (pectorales, brazos, perineo). Así lograrás tener una eyaculación con prácticamente ninguna estimulación del pene; la eyaculación será larga y difusa.
Continúa realizando movimientos de vaivén lentos con la funda para tener en cuenta la alta sensibilidad de tu pene y recupera tu ritmo. Las sensaciones serán similares a las de una felación post eyaculación, ya que la funda estará caliente, húmeda y seguirá envolviendo tu pene. Para reducir a 0 el llamado período refractario (el intervalo de tiempo tras la eyaculación en el que el pene deja de responder a la excitación), empieza a estimularte de nuevo, o si se trata de un masturbador automático, elige un modo de vaivén o de rotación de mayor intensidad que te estimule más.
En cuanto hayas recuperado una buena erección, alterna entre fases de recuperación y fases de aceleración para prepararte psicológicamente para el segundo orgasmo.
Cuando estés cerca de la eyaculación, acelera drásticamente tus movimientos de vaivén y eyacula por segunda vez en la funda de tu juguete sexual.
Tu entrenamiento ha concluido. El próximo paso para dominar totalmente este método es reproducirlo con tu pareja durante una relación íntima. ¡Sigamos la aventura juntos!
Tras la teoría, pasemos ahora a la práctica con tu pareja. ¿Cómo hacer el amor varias veces? Sigue nuestros consejos:
Empecemos por lo básico. La comunicación abierta y recíproca en pareja refuerza el descubrimiento mutuo y la excitación. Tu pareja debe ser tu aliada en la búsqueda del multiorgasmo. Y sí, prestar atención a los mínimos detalles durante el acto no solo facilita una mejor experiencia sexual, sino que también prepara el terreno para eyacular varias veces.
Vayamos al grano. Durante una relación íntima, no existen posiciones específicas recomendadas para alcanzar tu objetivo. Es muy sencillo: la clave reside en elegir la posición que más te excite y en la que tengas mayor control sobre ti mismo. ¿Perrito, misionero? ¡Da igual! El objetivo es sentirse bien, relajado y en armonía con tu pareja, lo que favorecerá de forma natural el acceso a orgasmos múltiples.
La respiración desempeña un papel fundamental durante el acto. Al centrar tu atención en una respiración profunda y regular, no solo aumentas tu relajación, sino que también mantienes el control de las sensaciones. Se recomienda practicar respiraciones lentas y profundas. Aquí tienes 2 técnicas adicionales para adoptar:
Tómate unos instantes para respirar profundamente entre los momentos decisivos. Esto alimenta tu concentración y reduce la ansiedad ante una eyaculación no deseada o incluso ante un posible fallo.
Al variar la velocidad de tu respiración según los movimientos, evitas la saturación de las sensaciones y mejoras así la calidad de los orgasmos.
¿Lo sabías? Respirar de forma sincronizada con tu pareja creará una armonía general que potenciará la libido.
Después de una eyaculación, el organismo masculino entra generalmente en una fase que se denomina período refractario.
Este período representa el momento en que el cuerpo necesita recuperarse antes de estar listo de nuevo para una nueva erección. La duración de esta fase varía de un hombre a otro según su edad, el nivel de excitación física, por ejemplo. En la práctica, puede ir de unos pocos minutos a varias horas, o incluso días para los hombres mayores de 70 años.
Sin embargo, este tiempo de recuperación no tiene por qué considerarse un tiempo muerto. Y sí, con entrenamiento, ¡este período puede incluso reducirse a casi 0!
¿Por qué milagro es posible? Aquí va una primera pista: al seguir estimulando las zonas erógenas, puedes por ejemplo mantener un nivel de excitación que prepare el terreno para una nueva aventura…
Después de eyacular, concéntrate en las distintas partes del cuerpo que pueden ofrecer placer sin necesitar una erección. Por supuesto, tu pareja será el aliado ideal durante esta exploración.
Tu pareja puede besarte el cuello, los pezones o incluso los muslos. ¡Cada hombre tiene sus zonas precisas que pueden despertar el deseo!
¡Las caricias en los testículos o una ligera presión en el perineo generan sensaciones orgásmicas!
Pídele a tu pareja que estimule tu próstata con su dedo o con un estimulador del punto P diseñado para ello. Esta estimulación puede provocar sensaciones intensas y reavivar tu excitación.
Nadie nos conoce mejor que nosotros mismos; no dudes en acariciarte y dirigir tu atención donde lo desees, sin que tu pareja te toque.
¿Te has dado cuenta? Es fascinante observar cómo el ser humano se adapta y evoluciona cuando decide tomar plena conciencia de sus deseos. Al integrar estas prácticas durante el período refractario, te preparas así para una nueva ronda orgásmica.
→ Leer también: Mejor juguete sexual para hombre: ¿cuáles son los mejores juguetes sexuales para animar tus momentos íntimos?
Distingamos la eyaculación del orgasmo. La eyaculación designa el proceso por el cual se expulsa el semen, mientras que el orgasmo corresponde a todas las sensaciones de placer percibidas a nivel cerebral. Por tanto, es posible eyacular sin tener un orgasmo, así como es posible tener un orgasmo sin eyacular.
La inyaculación es una práctica que permite tener un orgasmo sin eyacular, redirigiendo la energía sexual hacia el interior en lugar de expulsarla.
Este método se basa en el control muscular y respiratorio para dominar el flujo energético. La inyaculación presenta varias ventajas: esta técnica puede prolongar el acto sexual, intensificar las sensaciones y permitir alcanzar orgasmos múltiples.
La inyaculación suele asociarse a prácticas como el tantra y la meditación, ya que busca conservar la energía vital y aumentar el bienestar en la cama.
Para quienes deseen descubrir y dominar este método, ¡pronto estará disponible una guía completa!
→ Leer también: El hombre y la búsqueda de la prolongación: métodos para retrasar la eyaculación precoz
¡Enhorabuena! Has logrado superar el obstáculo psicológico del multiorgasmo. Todas las próximas veces serán ahora mucho más fáciles.
A primera vista, la idea de eyacular varias veces durante una misma relación íntima puede parecer intimidante. Sin embargo, adoptando estas prácticas y utilizando herramientas adecuadas para entrenarse, como un masturbador por ejemplo, es perfectamente posible convertirse en un hombre multiorgásmico. ¿Por qué no aventurarse a intentarlo?
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